Cómo ofrecer al cliente una experiencia de servicio única y memorable.

Es indiscutible que hoy en día el cliente persigue y premia la mejor experiencia de servicio.  Y que todas las empresas turísticos buscan los elementos diferenciadores a través de dicha experiencia de servicio. Pero también es cierto que muchas de ellas solo consiguen declaraciones de intenciones. Pues bien, te propongo analizar en este post las diez estrattegías para mejorar la experiencia del cliente

Los diez aspectos a considerar:

  1. Enseñar lo que tenemos. No hay mejor forma de generar una experiencia única, que enseñando aquellos elementos que nos hacen distintos en relación a nuestros competidores: una terraza única, una cocina abierta, o un edificio singular…
  2. Ofrecer productos que valga la pena fotografiar. Preguntémonos a la hora de servir un plato si este plato merece ser fotografiado. Si es así, estamos generando “recuerdos memorables” en nuestros clientes, que acabarán en internet y serán visualizados por nuestros clientes potenciales.
  3. Crear una atmosfera “acogedora y relajante”. Nuestro negocio debe ser un oásis de paz y relax. El cliente busca relajarse con la mejor taza de café, o compartiendo una comida con su pareja.
  4. Volver a los sabores de mi niñez. La nostalgia por lo natural y tradicional ha vuelto. Qué mejor emoción que recordar el sabor de un buen tomate recien aliñado con aceite y un poquito de ajo.
  5. Utilizar la tecnología. La tecnología nos facilita conectar en todo momento con el cliente. La posibilidad de ordenar mi comanda desde el teléfono, de reservar desde el teléfono móvil, de seguir el proceso de elaboración de mi plato, o de compartir mi opinión, son elementos de servicio que ya son habituales.
  6. Ofrecer “el toque personal”. Aunque pueda resultar extraño, este es uno de los elementos más complicados, ya que solo puede llevarse a cabo por personas. El componente humano debe estar a la par con el tecnológico: buena sintonía, empatía, improvisación, no pueden, de momento, ser gestionados por máquinas.
  7. Dar al cliente el control. Ofrecer la posibilidad de personalizar su servicio o producto es ya algo inexcusable. Guarniciones, puntos de cocción, música a escoger, etc
  8. Educar al cliente. Debemos comunicar al cliente el nivel de calidad de nuestros productos, matería prima, etc.
  9. Incorporar el kilómetro 0. La sostenibilidad e impacto ambiental son hoy en día valores fundamentales.
  10. Conectar nuestra marca a valores culturales, artísticos. Nuestro negocio no es un hotel o un restaurante entendido como edificio. Comunicamos una serie de valores que debemos tangibilizar y enseñar al cliente.

 

Artículo patrocinado por ISGEG. Instituto Superior de Gestiíon y Gastronomía. http://www.isgeg.org/