La excelencia solo se consigue con personas excelentes

Una de las dificultades de las empresas de hostelería es la captación de talento o de personas con alto niveles de excelencia. Sin este talento resulta imposible conseguir un servicio excelente.

Pero ¿Cuál es la base de la excelencia personal?

Dos componentes forman el modelo de la excelencia personal:

  • Las causas o herramientas que tenemos cada uno de nosotros para alcanzar dicha excelencia
  • Los efectos o resultados que obtenemos

Podemos presentar el modelo en función del siguiente gráfico

A continuación voy a desglosar cada una de las herramientas:

  • Creencias: Se refiere a aquellas verdades que consideramos inalterables. Que a veces pueden ser positivas y otras veces negativas. ¿Qué creencias me limitan?
  • Referencias: Son las que soportan nuestras creencias. Experiencias que hemos vivido a través de nuestros cinco sentidos y que nos provocan una serie de creencias sobre determinado tema. El miedo es la falta de referencias sobre un determinado tema, ya que no sabemos como interpretarlo.
  • Los estados emocionales: Un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón mental que se expresa a través del cuerpo. Podemos cambiar nuestro estado emocional cambiando nuestro pensamiento o nuestro comportamiento. Los estados emocionales nos hacen percibir las situaciones que vivimos de una forma o de otra, y vicerversa.
  • Los valores: Son los motivadores personales de cada uno de nosotros. Algunos valores nos motivan, como por ejemplo  el amor. De otros queremos huir, como por ejemplo la frustración.
  • Las preguntas internas: Hace referencia al diálogo interno que mantenemos con cada uno de nosotros. Este diálogo interno a veces nos limita y otras nos ayuda a expandirnos y a mejorar

¿Cómo gestionar estas herramientas?

Estas cinco herramientas son las que nos llevarán a conseguir efectos positivos y excelentes. A nivel individual cada una de estas herramientas son modificables, y por tanto nuestra excelencia personal será el resultados de cómo gestionamos nuestras causas.

A nivel de las empresas de hostelería solo tenemos dos  formas de alcanzar la excelencia: o contratar perfiles que tengan un buen equilibrio de dichas herramientas, o producir cambios en estas herramientas a través de la formación , la comunicación de unos valores, o una estrategia de motivación, etc.

Las políticas de RR.HH deben actuar como “motivadoras del cambio”. Pero aunque cambiar es muy difícil, si trabajamos con el foco puesto en cada una de estas herramientas el cambio es posible y en consecuencia daremos un paso más hacia la excelencia.

Lluis Codó